Los simuladores representan situaciones o fenómenos reales para permitir un análisis más profundo de dicha situación y favorecer la participación activa del alumno en el proceso de aprendizaje.
Estos simuladores tienen muchísimas ventajas como por ejemplo pueden ser el dinamismo que tiene, su interactividad, además, amplian la investigación experimental, también promueven el mecanismo hipotético/deductivo y el método ensayo/error dónde dicho error se considera como algo que nos ayuda a avanzar y a mejorar.
Existen distintos tipos de simuladores como son:
Educativo: hace posible a estudiantes y profesores experimentar nuevas formas de enseñar y aprender.
Conducción: hace posible enfrentarse con seguridad a las clases prácticas, a corregir errores,...
De vida: hace posible ver los efectos de ciertas conductas.
De negocios:permite ver el mundo empresarial.
Clínico: permite realizar diagnósico sobre pacientes irreales
Desde mi punto de vista, el uso de simuladores en la educación resulta muy útil ya que los alumnos pueden ver lo que ocurre en el mundo real sin salir de una habitación y no sólo eso, sino que a su vez les enseña lecciones de la mejor forma de actuar en determinados casos. Además, lo mejor de emplear estos simuladores es que el error ya no consta como falta sino que ayuda a mejorar día a día pudiendo elegir la opción que se crea correcta ya que no tiene unas consecuencias reales.
También os dejo un video de un simulador
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